LOS SUEÑOS DE ALEXANDER (18)

 

 

Para las visitas que reparen en leer estas entradas sobre los sueños de Alexander, es recomendable comenzar por el orden en que numéricamente están establecidas

 

 

 

*Don Luís Ruiz, y la eternamente solterona su hermana Pilar, iniciaron su ataque sórdido, sin levantar demasiado ruido, almacenando su saña para el momento de la encerrona, y así, febriles al acecho, hicieron creer a Carolina, la simulada y espantosa situación de enfermedad por la que estaba atravesando su padre, Carolina, conservaba invariable la promesa de no visitar la casa de su padre en los restos de sus días, su tía Pilar se puso en contacto con ella y apelando a su indulgencia le solicitó tuviera condescendencia con su padre moribundo, y como mal menor le  enviara  a Lorena con la finalidad de ayudar, ya que la situación tan precaria en la que vivían por falta de servicio en la casa, así lo requería.

 

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*Carolina tuvo serias tentativas de negarse, pero su corazón  que rebosaba misericordia y bondad, le traicionó y concluyo por acceder a “prestar” los servicios de Lorena por unos días, entretanto solucionaran la contratación de nueva servidumbre que se incorporara a la casa, Lorena puesta en antecedentes no contrapuso ningún reparo a pesar de incomodarle tener que ir a la casa, de la que conocimiento tenia era la desdicha familiar de cosechas frustradas, la correspondencia que mantenía diariamente con Alexander, ¿acaso se vería frustrada por las nuevas circunstancias?, y esto para ella pasaba por ser su mas inquietante desasosiego.

 

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*Carolina no ignoraba la comunicación que mantenían los jóvenes enamorados, y temía extraordinariamente el peligro de que esa practica la ejercieran en tanto que Lorena, permaneciese colaborando en la fingida enfermedad de Don Luís Ruiz, no en vano,  su recuerdo quedó cincelado por  las vicisitudes que ella misma tuvo que soportar por esta misma causa, Carolina, quiso abortar todas las posibles rutas que apuntaran al peligro de los jóvenes amantes, y ante tal tesitura se vio precisada de sincerarse con Lorena, dirigiéndose a ella con el cariño que le profesaba, le hizo entender la inconveniencia, de que por el momento, en esa casa tomaran conocimiento firme de la reciprocidad que simpatizaba con Alexander.

 

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*Lorena, todo candor arribó a la casa del abuelo de su amado, siendo instalada en una zona de la casa que no correspondía al habita usual del servicio, la niña, pues eso es lo que era, una niña, con el fascinante y escultural cuerpo de mujer, capaz de despertar las mas ocultas de las pasiones de todo hombre, fue agasajada por Doña Pilar desde el momento de su llegada, Lorena desacostumbrada a semejante trato por personas desconocidas, reflejaba en sus hermosos ojos un brillo de extremada gratitud, combinada con la confusión propia, de quien  siente la mengua de tener que servir a los demás.

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*Doña Pilar, como un reptil, con el máximo sigilo espiaba los movimientos de Lorena, inspeccionó todas sus pertenencias sin encontrar nada que diera fe de la relación con Alexander, Lorena cuidaba de Don Luís, que en la oscuridad y el hedor nauseabundo de su tenebroso dormitorio, lograba con éxito proseguir con la farsa de su quimérica enfermedad, Doña Pilar ante el infructuoso asedio, emprendió la ofensiva, con interrogatorios ocasionales y colmados de perspicacia, con la única intención de no despertar las sospechas de la bella muchacha, pero ni aún así, lograba avanzar en sus objetivos.

 

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*El paso de los días, sin frutos en sus sagaces planes, encolerizaron a Doña Pilar, que presa de ira, se encerró en una de las salas con Lorena y valiéndose de su candidez, el miedo aterrador y la ternura del corazón de la joven, consiguió la confesión de sus devociones por Alexander, Doña Pilar, proporcionándole papel y pluma, le dictó una misiva para su joven amado, ordenándole escribir la suplica de que viniera para rescatarla de la casa de su abuelo Don Luís Ruiz, la joven declinó hacerlo, Doña Pilar, embistiéndola con la furia impropia de una dama, la golpeo, y asiéndola  de los cabellos la remolcó por el suelo, abandonándola medio desnuda y sin luz, confinada en la habitación………………….

 

 

¿O no? ¿Pues eso?