*Para mis lectores más vetustos; decir, que este escrito es una reposición, del que se perdió como consecuencia del último cambio, que realizó Microsoft en los Spaces

*Entendamos todas estas causas, que trato de exponer aquí, como paradigmas etiológicos, en aras de explicar la incomunicación, por falta de expresión, y falta de autoestima, así, del mismo modo; solicito que su lectura no la asocien con la situación real del autor, que en todo caso, !Ni el mismo sabría decir!   

*Me parece tan extraordinario como atrevido, tildar mis escritos, de digresiones escritas (sobre la marcha,) que además de inconclusas el objetivo final sea la ofrenda, ¿será que me sobrevaloro? ¡Que rubor!, si no les interesa los principios de este escrito, !!sáltenselo y sigan!! ¿Si? Gracias…………..no hay de que.

*Es causa de la perdida de las constantes capitales, si por ello concebimos la insuficiencia de una capacidad vigilante, ante la realidad que se padece en el entorno que nos rodea. (Escribiendo sobre la marcha)

*Evidentemente una de las causas de la perdida de las constantes capitales podría ser el matrimonio, en ocasiones me han hecho alguna referencia, asociándolo a mi estado, pero en mi caso, aclararé que; deben ser otras ignoradas razones, y no esta precisamente, pues el que suscribe (ósea, yo) no esta casado, ni unido a nadie, que pudiera generar una situación equivalente, pero, para, por, no ser “inconcluso”, tratare de exponer algunas reflexiones concebidas (sobre la marcha.)

*El hastío vital surge cuando la persona, no puede interesarse por las cosas, y lo que es más delicado, por las personas de su entorno.

*La relación con el “otro” emerge sin sentido, no hay motivaciones para salir de si mismo, e ir al encuentro del “otro”, en ocasiones dicho hastío, que roza lo existencial, si es que no es propiamente tal, se trata de paliar y eludir neurasténicamente, olvidando que tal aptitud de hastío, no esta en las cosas ni en los otros, si, no, en uno mismo. (Sigo sobre la marcha.)

*Sumergido en este torbellino de contradicciones, aparece la rutina, ósea, lo cotidiano ofrecido como uso fútil de las cosas.

*En la relación con los demás, la rutina germina la sensacion de que la vida transcurre siempre por la misma ruta, por la misma mierda.

*Esa superficialidad, ese habito paulatinamente rutinario, es el generador de lo que yo llamo” galimatías cerebrales pasajeras”, se pierde la capacidad para admirar, y admirarse ante el “otro”, se pierden los resortes para recrear en cada diligencia humana la dimensión comunicativa que pudiera florecer, (sobre la marcha.)

*En la busca de la renovación substituta de la comunicación, que no se es capaz de efectuar, uno puede rodearse de entes, de objetos, incluso de fotografías del “otro”, pero no ser capaz de comunicarse, llegados a este fenómeno, no es raro que aparezca la idoneidad fetichista, que sustituye cómodamente al “otro” por lo otro, (la persona por el objeto).

*En otro orden, la tendencia de convertir en cosas a las personas, y en cosificar la relación interhumana, moderamos las relaciones mediante el lenguaje, los protocolos, los roles, los estereotipos, y ya; no nos dirigimos al tú que nos demanda, sino a través de una serie de filtros hermenéuticos que enmascaran la verdadera comunicación. (Sobre la marcha)

*Esto hace que las comunicaciones queden oprimidas, carentes de una expresión que brote cristalina y sincera, de lo más profundo de la persona.

*Y esta espontaneidad se pierde a su vez, por un falso pudor o timidez, en el fondo es un disimulo, y un miedo a la desnudez de nuestro yo, a enfrentarse a uno consigo mismo, y al “otro”.

*Bien; llegados a este punto, la aparición de algún acontecimiento, persona, u otro tipo de situación favorable, podría de nuevo hacer llegar la inspiración, y con ello restañar las galimatías cerebrales, pero ajustándose a la verdad, ni aún dándose este fenómeno podríamos estar seguros en toda su plenitud, pues se podría haber dado un punto convergente, entre la aparición de la nueva situación, con la salida del subterráneo en el que estábamos inmersos, ¿imagináis? algo mas para sentirnos coléricos, tú, ella, el,  mi nueva ilusión, mi musa literaria, y yo; con mis dudas de si mi mejoría esta sujeta a su aparición, o con la  mera casualidad, de mi salida del túnel. Y todo esto; (sobre la marcha). Paradójico ¿no? ¿O si? ¡Pues eso!