*En honor al ultimo comentario, de mi estimada Luz; una persona que admiro y respeto, además de deleitarme su narrativa, con esa visión, tan sublime de  lo sencillamente real,  y que por inexactitud (según su valoración) de  mi entrada sobre el lenguaje, hemos tenido cierta discrepancia de juicios, le diré; que amo Catalunya, sus costumbres, los Catalanes y  Catalanas.

*Publicare esta entrada, con la única finalidad, de que a los ojos del lector(a) y después de ser considerada, haya conseguido precisar en la dirección que “en mi criterio” pienso; que se están manipulando políticamente a los ciudadanos de algunas Comunidades.  

*Yo creo que en este mundo, no hay más que intermediaridad entre la unidad y la concordia.

*Y las comunidades que combaten con el único fin de adquirir su individualidad, para ser naciones reales y terminantes, no han obtenido nunca mas que su intermediaridad, ya que siempre han existido fuerzas exteriores y otras naciones animadas del mismo anhelo.

*De modo que todas las comunidades que parecen poseer una identidad individual terminan siendo islas, convertidas en proyecciones carentes de contornos reales.

*Todo lo que intenta establecerse como real o positivo, sistema absoluto, gobierno, organización, persona, entidad, individualidad, no puede llegar a ello mas que rodeándose de una frontera, condenando y excluyendo mediante la huida, a todas las cosas de las que formaba parte, sin lo cual no pueden gozar más que de una apariencia existencial.

*Del mismo modo, si actúa así, actuará falsa y arbitrariamente, fútil y funestamente, como el que quiere trazar un círculo en el mar, incluyendo algunas olas, y declarando positivamente diferentes a todas las demás continuas con las primeras, o apostando por sus ideas en la diferencia positiva de los hechos admitidos y los hechos condenados.

*Claro que; si el estado común y paradójicamente denominado (coexistencia) es una corriente, una onda o un pasaje de la negatividad a la positividad, el mediador entre las dos, debería prevalecer en algunas comunidades, y no sitiarse ni ofender a  sus patrios.

*Como es natural, estos razonamientos son personales, y como tal carecen del valor que adquieren los hechos probados, salvo las manejables nociones de política nacional e internacional, que el autor pudiera poseer de sus lecturas.

*En todo caso mis pronunciaciones, y dogmas, nunca pretendieron dañar a nadie, y en esta reflexión incluso menos, por todo ello; quede claro, que en realidad no afirmo, ni desmiento; que solo pudieran ser desatinadas especulaciones de una irracionalidad íntima, en este caso desearía fuese transitorio.    ¿O no? ¿Pues eso?