*En la España de hoy, ciertas comunidades están utilizando el Lenguaje como instrumento de poder, el lenguaje alcanza con ellos la categoría de tradición admirable, claro que si es examinado pragmáticamente, es fácilmente identificable como petulante y risible.

*Expresarse bien, tener ese don de la palabra fácil, es sinónimo de tener las ideas muy claras de lo que se este hablando, o escribiendo,  difícilmente podríamos expresarnos con discernimiento de aquello que ignoramos, el lenguaje es la expresión del pensamiento, la representación de las experiencias acumuladas en la mente, hacerlo mal, o desde una perspectiva no real, apoyándose en creencias no constatadas, o como intento de integración donde nuestras posibilidades no tienen acceso, es una situación que convierte a la persona en un gallo sin cabeza.

*Aquel ser humano,  que posee un habla culta y llena de matices fonológicos y léxicos, crea sin pretenderlo, una línea divisoria frente a los proletarios del lenguaje.

*La aceptación o rechazo de una lengua en espacios bilingües, como viene sucediendo en  Cataluña, puede derivarse de una aptitud de carácter político, pero la inmensa mayoría de una de las dos variedades en contacto, Catalán y castellano, muestran su recelo a expresarse en otra lengua que no sea la suya materna.

*Cuando se utiliza el lenguaje como escudo protector o como sutileza de agresión, suele dar como resultado el fallo en la comunicación, y el rechazo de quien sufre en el hecho.

*En una reunión de personas, donde unas son bilingües y otras tienen la “falla” de ser monolingües, si los bilingües no tienen la voluntad de entenderse con el resto del grupo, con la única finalidad de no ceder en expresarse en el idioma de su predilección, se produce el destierro, la extorsión y la inmolación del monolingüe.

*No existe ninguna reciprocidad entre la voluntad de entenderse con las personas; cuando existe la obsesión de implantar una lengua minoritaria aduciendo que se halla en peligro de extinción, propagando toda la atención, y exigiendo cualquier medida, aunque esta tenga un signo dictatorial y ridículo.

*Los profesores de linaje etno-nacionalistas; en Cataluña vienen negándose desde hace ya algún tiempo, y ahora más con los bríos que les da el nuevo Estatuto; a un intercambio verbal o textual en otra lengua que no sea la suya propia,  le entiendan o no sus alumnos, creando de  esta manera, una situación de divulgación y menoscabo, intentando incendiar todo un país con sus enseñas y sus inalterables posiciones, con tal de ser premiados por sus gobiernos.

*La realidad actual, es que los profesores catalanes; apoyándose en los últimos logros políticos, conseguidos en esta legislatura, se niegan sistemáticamente a emplear el castellano en sus clases, incluso  admitiendo que  el 80 por cientos de sus alumnos son emigrados de otras regiones, o extranjeros, si tenemos en cuenta que los modelos de exámenes serán  estándar para todos sin excepción, al evaluar el progreso académico, las calificaciones del 80 por ciento serán  deficientes.

*No es ninguna severidad sospechar que hay cierta intencionalidad en que esto así sea, (amen) cuando llegan las turbadas estadísticas, los alumnos nativos que han sido educados en su lengua local, (que la es también del profesor), obtienen las mejores notas, y el grueso de la clase las peores.

*Los datos propagandísticos; darán como resultado que son más brillantes los alumnos que han recibido una formación en su lengua vernácula, que los que hablan castellano, como idioma de inmigración, el alumno que fracasa es, desde luego, el menos responsable de los resultados que obtiene con un sistema de medición tan injusto e intolerable.

*Se podría decir sin llamarse a engaño, que es un acto de tiranía que a unos alumnos que proceden de un ambiente académico diferente, que  ya hablan castellano; se les embuta en un aula o en un colegio de calada lingüística, sometiéndoles desde el primer momento y sin consideración, a una conducta académica en posición desventajosa y manifiestamente discriminatoria respecto a los demás estudiantes familiarizados con el idioma local, si el proceso educativo tiene como finalidad primordial el aprendizaje, es imposible que ninguno de aquellos logre dar un paso adelante sin caer en la frustración y el fracaso, simplemente porque no comprenden a sus profesores ni han sido escolarizados el tiempo necesario para adquirir la destreza lingüística de un nativo.

*Se perpetran abusos; siempre que se imponga a los alumnos  seguir una pauta educativa en un idioma que desconocen, la coacción de cualquier lengua sobre los escolares, independientemente de cuál sea la situación política de esa lengua, es simple y llanamente una práctica arbitraria. No valen excusas para justificar la inmersión indiscriminada.

*Si un estado o una comunidad como la catalana no tiene recursos para atender las necesidades educativas de todos los alumnos, es mejor que busque tutores más capaces y tolerantes y con la suficiente potestad para brindar un sistema educativo que permita escolarizar en una lengua de las posibles, a elección del estudiante, no del burócrata o el político en fase partidista.

*El lenguaje es el poder, y el poder es el gobierno, dominación, autoridad, fuerza, supremacía. Los seudónimos de siempre. ¿Ono? ¿Pues eso?